martes, 15 de mayo de 2012

De abogados y contadores


Hace unos días iba en la línea D de subte escuchando la conversación que mantenían dos chicas de aproximadamente 23 años. Estaban muy divertidas y cuchicheaban sin parar, súper entretenidas... encima le sacaban el cuero a alguien: doble diversión.
Chica 1: "¿Viste que menganito tiene menos onda que un rulero? Parece un viejo de 100 años"
Chica 2: "¿Y que querés, boluda? Es abogado, los abogados no tienen onda!"
Todo este diálogo transcurrió a tan solo una estación de Tribunales. Si era yo la que estaba diciendo algo similar me saltaba una horda de abogados a la yugular. Pero a ellas nadie les dijo nada y siguieron conversando como si nada.
Esta situación me hizo acordar a una chica que conocí que decía que podía darse cuenta cuando estaba frente a un abogado o un contador por sus zapatos.
¿Cuáles serán los zapatos de contador? ¿Y los de abogado?

Este post se lo dedico a Marina que siempre me pide que postee: Para vos Carmelita. 
A Marie que me inspiró con su regreso. 
A Ceci, por que ama más que nunca <3
A TODAS por sus comentarios hermosos.

martes, 10 de abril de 2012

Té para tres

Un nuevo mundo se está abriendo delante de mis ojos. Un mundo que imaginé millones de veces pero que no se parece en nada a lo que pensaba.
Estoy embarazada.
¿Hay otra forma de contar esto?
Yo no la encontré...

Estoy feliz y asustada a la vez.
Y nunca, pero nunca pensé que se sentía así. Así, como se siente estar embarazada.

Hoy una alumna me preguntó si tenía hijos, cuando le respondí que no me contestó que tenía cara de mamá. El día anterior un grupo de alumnas de otra comisión secreteaban mientras observaban mi panza de reojo. Podría jurar que una decía que estaba embarazada mientras la otra retrucaba que solo estoy gordita. Podría jurar que solamente me estoy persiguiendo y hablaban de un chico que conocieron el fin de semana.

Gracias por entender esta ausencia... estaba ocupada mirando mi ombligo.

jueves, 29 de marzo de 2012

Atención! Este blog no está muerto

Estoy, o quiero estar, en mil lugares a la vez. Finalmente no estoy en ninguno. Entre feliz por el momento que me toca vivir, rara... sorprendida. Sorprendida es bueno, no? Tengo ganas de contarles mucho pero no sé por donde empezar. Entonces me quedo callada.

¿Alguna vez les pasó? Quieren escribir pero no les sale, quieren contar pero están para adentro, quieren escuchar pero hay mucho ruido en la cabeza.

Aturdida quizás sea la palabra. Estoy aturdida, pero estoy feliz y no encuentro una mejor manera de contarlo.

Lo prometido es deuda... unas fotitos más, esta vez vamos a París <3





jueves, 8 de marzo de 2012

Y cierra la puertaaaaaaaa!!!

Volver. Volver a veces no es fácil y no justamente por tener que acostumbrarse a la rutina nuevamente. Volver a veces se hace difícil... cerrar la puerta y dejar atrás algo, también.
Llevamos una hora de vuelo. Hicimos escala de tres horas en Caracas luego de 9 horas de vuelo desde Madrid. Nos esperan 6 horas más de viaje hasta llegar a Buenos Aires cuando escuchamos: "Personal de tripulación, prepárense para el descenso" y vemos que una azafata con cara de pánico y una sonrisita histérica sale corriendo a sentarse y ponerse el cinturón de seguridad. Mientra el avión da una vuelta en U dejando el hilo de sol que queda en la ventanilla opuesta (les debo los puntos cardinales) Facu me mira y me dice "Preparate porque se va a mover mucho" a lo que yo respondo "No, estamos bajando, pasa algo" En ese momento nos interrumpe el comandante de abordo que habla con un acento venezolano muy pausado "Señores pasajeros, hemos tenido un inconveniente por lo cual estamos regresando al aeropuerto de Caracas" Esta pausa es eterna, las caras de pánico y ansiedad son muecas que aún ahora puedo recordar en stop motion. "Uno de los indicadores nos está marcando que la puerta delantera derecha se encuentra abierta por lo cual la cabina no puede presurizar adecuadamente. Por tal motivo nos vemos en la obligación de volver a Caracas para chequear la puerta" Sí, en este momento tengo miedo, pero me controlo y pienso que es una falla menor, que está todo bien y que no hay motivos para entrar en pánico. Por otra parte estamos sentados en los últimos asientos del avión y no puedo dejar de pensar que escuché en algún lago que es la parte más peligrosa. A los 20 minutos de vuelo miro por la ventanilla y de ambos lados veo humo que sale de las turbinas. En ese mismo momento el corazón me empieza a latir muy lento... tengo un susto tan grande que no puedo ni siquiera darme el lujo de una taquicardia. 
Yo -Facu, sale humo de las turbinas-
F - Quedate tranquila que no es humo. Están tirando el combustible porque no podemos aterrizar con el tanque lleno... lo vi en un documental-
En ese momento pienso dos cosas: la primera es que nunca más me voy a quejar cuando Facu esté mirando esos documentales que me embolan, la segunda es que algo grave está pasando para que el píloto decida volver y tirar todo el combustible.
A los veinte minutos de esto anuncian "...nos encontramos tirando el combustible sobre una zona autorizada para que nos permitan aterrizar en Caracas"
Desde que nos anuncian el desperfecto hasta que finalmente aterrizamos en Caracas pasa una hora. Eterna, angustiante. El piloto aterriza y luego de carretear unos segundos vemos que nos espera una flota de bomberos, ambulancias y policías con las sirenas encendidas y en ese momento dimensiono lo que nos podría   haber pasado y sale todo junto, desde adentro, sin permiso: una catarata, una convulsión, un llanto acongojado. Un recordatorio más de la fragilidad que tiene la vida... los destellos de felicidad, etc.
"Señores pasajeros, yo entiendo la preocupación que tienen, pero no hay motivos para temer. Yo les aseguro que vamos a llegar a Ezeiza sanos y salvos!" 
El comisario de abordo no nos da ninguna tranquilidad pero la verdad es que para llegar a casa cuanto antes no queda otra alternativa que respirar hondo y rezar por poder dormir la mayor cantidad de horas posibles.


Esta fue la única experiencia fea que me tuve en este mes que no estuve... quizás les pueda parecer negativo contar esto y no las 10001 cosas increíbles que vi... A mí me pareció un recordatorio: "Hey! nena! Valorá todo esto bueno que te está pasando! disfrutalo mucho! respira bien hondo, festejá cada segundo"


Amsterdam y Brujas